A los 19 años ya me había iniciado en el mundo laboral, y cuando comencé a estudiar Artes Plásticas en la Universidad debía buscar un trabajo que me permitiera pagar los gastos que me generaba la carrera. Fue así como di mis primeros pasos en el mundo de la restauración. Mi primer trabajo fue de ayudante de cocina en un pequeño cafesito en Mérida (Venezuela), que era propiedad de una Finlandesa, allí comenzó mi aprendizaje en la cocina, me pasaron a la sala pero no soportaba los nervios de atender a personas que no conocía, así que decidí no seguir.

Meses después la necesidad de trabajar me llevó a aceptar un puesto de mesera en un asador de carnes Vasco ubicado en las afueras llamado Las Bugambillas, allí estuve dos años y aprendí lo que hay que saber sobre un servicio impecable de manos de mis jefes: Germán y Mirena Fontoba, un catalán y una vasca que además tenían otro restaurante Vasco en la ciudad llamado Miramelindo y que se convirtió en un clásico. Seguí trabajando con la familia pero esta vez con su hijo que estaba abriendo un Café Bar de Jazz llamado Mogambo, allí dirigí la sala e hice labores gerenciales durante 4 años y en el medio de esta historia tomé conciencia que el mundo del servicio gastronómico me había enganchado, deje mis dotes de artista para mis tiempos libres y me dedique por completo al trabajo en el Café.

Después de 4 años y algunos cambios a nivel personal me fui a vivir a Caracas, necesitaba aprender cosas nuevas y cambiar de ambiente. Mi primer trabajo fue como capitana de restaurante Tailandés Samuy y a la vez era la gerente del Café Arabica, ambos locales del mismo dueño muy populares en esa época, fue en ese momento que me enfrenté a lo duro que puede ser la realidad de quién trabaja en restauración en una metropoli como Caracas… fue una dura experiencia que duró un año… lo que más aprencio es que aprendí a cocinar comida Thai y ahora se un montón sobre el Café como producto.

Mi segundo trabajo en Caracas fue como encargada del Restaurante Le Galipanier, allí estuve dos años disfrutando de trabajar en un local rodeado de naturaleza y con vista del Mar Caribe desde los 1900 mts de altura donde estaba ubicado. Esa fue la época más bonita de mi carrera en el negocio de los resturantes, mi jefe Rafael Schneider fue sin duda el mejor que he tenido y de él aprendí sobre la vida, la manera de relacionarse con los demás, sobre lo importante que es sentirse feliz. Fue gracias a él que hice el curso de Sommelier en la Academia de Sommelier de Venezuela, y allí en su local hice las veces de gerente y sommelier durante dos años. Comencé a trabajar dictando catas y clases de servicio, y finalmente me dedique durante dos años al trabajo free lance para diversas importadoras donde tuve la oportunidad de ser la sommelier representante de sus vinos: Trapiche, Oveja Negra, Trivento, Viña Maipo, Etchart, Viña Calina, Juanicó, Fantinel, Codorniu, Cecchi, Freixenet, Viento Sur, Viña Canepa, Valdivieso, Norton, Juve&Camps, Citra, Aresti y aguas Panna y San Pellegrino.

También en esa época asesoré diversos restaurantes, haciendo la selección de la carta de vinos y entrenando al personal en el área de servicio, particularmente mi asesoría en Vizio fue una experiencia hermosa porque era uno de mis restaurantes favoritos y porque tuve la oportunidad de ordenar su maravillosa cava.

Antes de venir a Argentina estuve un año encargada de la comercialización en la importadora Veneto America, donde fui embajadora de marcas como Foss Marai, Rosemount Estate, Penfolds, Little Penguin, Lindeman’s y Achaval Ferrer.

Durante esos años me dedique a realizar cursos para seguir el camino del aprendizaje y me fui a España donde cursé en la Escuela Española de Cata el curso de Especialista en Cata, me sumergi de lleno desde ese entonces en el mundo del análisis sensorial y aprendí un montón sobre la cata de vinos españoles, aceites de oliva, jamón ibérico, panes, quesos, aguas, cervezas y destilados. Llegué a Argentina y estudié un curso corto de enología y de marketing del vino.

Trabajé durante 9 meses para la revista CUISINE&VINS de encargada del Club de Vinos y actualmente estoy en la comercialización de los vinos representados por El Garage de Aldo del sommelier Aldo Graziani, vinos ricos y exclusivos como Manos Negras, Zaha, Teho, Pulcu, Dos Arboles, Son Vida, Mundo Revés, Finca Río y Nube Negra ahora son mi bandera.

Esto ha sido mi recorrido en este mundo hermoso del vino y la gastronomía, si quieren ver la parte aburrida pueden entrar a mi cuenta de LinkedIn y ver mi curriculum completo.