La semana pasada gracias a Rafael De Falco de Vinos GIT Italia tuve la oportunidad de compartir en el Expo Congreso Enogastronómico en Valencia “Trilogía en Fusión”.
En evento que estaba bien organizado, con charlas y degustaciones de vinos dirigidas, stands de vinos, gastronomía y productos relacionados con el medio.
Allí dirigí dos catas y pude asistir a dos mas a cargo de colegas del medio.
Una de ellas fue dictada por mi amiga y especialista en vinos Belkis Croquer, que junto con el profesor Víctor Moreno nos hicieron viajar hasta las costas y verdes territorios de Galicia para conocer las propiedades y características de la cepa Albariño.
La charla tenia por nombre “Albariño vs. Alvarinho”, acompañada de una degustación de tres vinos elaborados con esta uva, en donde pudimos apreciar las diferencias de los terroirs Español y Portugués.

Abadia de San Campio, Terras Gaudas, Rias Baixas, España, 2007.
Con un amarillo de mediana intensidad, brillante y traslucido, sus lagrimas nos prepararon para un vino que prometía buena estructura en el paladar.
En nariz los duraznos muy maduros se presentaron primero para luego dar paso a la expresión floral típica de esta uva. Sus aromas nos hacen viajar a el lugar de origen. Fresco y expresivo en boca, equilibrado y con buena acidez nos deja como recuerdo notas de compota de manzana. Estructurado y vivaz.
Este joven ha sido repetidas veces premiado a nivel mundial.

Alvarinho, Vinho Verde, Aveleda, Portugal, 2006.
Amarillo de tonalidad media, límpido y brillante con leves reflejos verdosos.
Su nariz mineral con notas de pasto recién cortado nos traslada inevitablemente a esas costas verdes que limitan con la brisas marinas que les regala el Atlántico. Su acidez punzante y entrada fresca deja en el paladar recuerdos minerales. Es corto, fresco y suave.

Terras Gaudas, Albariño/Loureira/Caiño Blanco, Valle de O Rosal, Rias Baixas, España.
Amarillo intenso brillante, ya se puede apreciar una buena densidad en la copa al agitarlo.
Encantadores e intensos aromas de fruta madura, es especialmente expresivo en nariz. Los aromas de flores blancas lo hacen elegante al conjugarse con las frutas amarillas y la compota de manzana. Denso y fresco a la vez, la fruta se expresa en la boca y lo hace gustoso y redondo. Muy elegante, maduro y femenino.
Esta claro que estos vinos son excelentes para acompañar mariscos. Después de esta degustación no puedo dejar de pensar en la Centolla gratinada que me comí en la Tierra del Fuego Argentina.

Estos vinos son traídos al país por la importadora Casa Oliveira.